Tomás Larenas: “Siento orgullo de mi colegio y la oportunidad que tuve”

Conversamos con el estudiante de 4° medio, Tomás Larenas Pérez, quien nos comentó cómo ha sido el proceso en que fue convocado a la Selección Nacional Sub17 de Fútbol. En la oportunidad, el alumno abordó su trayectoria en nuestra institución, tanto en la formación académica, como también, deportiva, y contó detalles del importante llamado a conformar las pruebas, para ser parte del deporte del balompié.

La entrevista, la puedes encontrar en nuestra página de Facebook: Colegio Manquemávida.

Estudiantes del Manque participan en simultánea de ajedrez

Durante la semana pasada, el maestro internacional de ajedrez, Luis Valenzuela Fuentealba, tres veces campeón de Chile e integrante del equipo olímpico de ajedrez, visitó nuestra comuna, ocasión en la que se reunió con diversos estudiantes en la Plaza de Armas de Santa Cruz, para llevar a cabo una prueba “simultanea” de ajedrez.

En la ocasión, el jugador, estuvo acompañado del presidente del club ajedrez de la comuna, Segundo Silva, quién agradeció la visita del connotado jugador, como también, la concurrencia de los estudiantes.

La delegación de nuestro colegio, estuvo encabezada por el monitor de la disciplina, Francisco Troncoso.

La literatura distópica

La distopía es un subgénero de la literatura de ciencia ficción que se ha convertido en asunto principal de una nueva ola de libros juveniles, recibidos con gran entusiasmo por los jóvenes lectores alrededor del mundo.

El relato distópico nos presenta una hipotética sociedad futura donde, ya sea por la deshumanización de la misma, un gobierno totalitario o el control intrusivo que la tecnología ejerce sobre el día al día, el individualismo se degrada en términos absolutos en favor del pensamiento único y de una sociedad unitaria. En definitiva, un mundo de pesadilla donde nadie debe saltarse las reglas o corre el riesgo de ser aniquilado. Por ello se afirma que la distopía es lo opuesto a la utopía, la sociedad ideal donde todo funciona a las mil maravillas.

Las primeras historias de este tipo aparecieron a finales del XIX; sin embargo, son dos los títulos de referencia que han inspirado a la mayoría de los que han venido después: “Un mundo feliz”, de Aldous Huxley, y “1984” de George Orwell.

En realidad, las historias distópicas son una protesta contra ciertos sistemas de gobierno o ideales sociales extremistas que acaban resultando peligrosos (fascismo, comunismo, teocracias, capitalismo, feminismo mal entendido, etc.). Precisamente este aspecto negativo sirve como llamada de atención con valor didáctico al representar lo que podría suceder con la Humanidad en el futuro si no se tiene cuidado.

El miedo, la coacción y la falta de libertad son los elementos principales en esta clase de narración. Otras características de este subgénero son la presencia del dolor y de la presión psicológica; la alienación del individuo, ya sea por adoctrinamiento o por el uso de drogas que le privan de la capacidad de sentir o emocionarse; un evidente halo de pesimismo, y la presencia de un antagonista inflexible y malvado, así como de un protagonista que puede abrir los ojos a la realidad y rebelarse ante su destino y el de los que le rodean.

Las distopías juveniles del siglo XXI tratan algunos de esos elementos, aunque no de la forma tan extrema como los clásicos por el tipo de público al que va dirigido. No obstante, esto no impide que sean historias igual de reflexivas en las que se combinan hábilmente aventura, intriga o romance con ciencia ficción, sin eludir que el lector se detenga a pensar sobre lo acertado o no de ciertos comportamientos y de las consecuencias que pueden acarrear, del mismo modo que aprende a valorar y a desestimar aspectos importantes de las diferentes sociedades posibles.

Algunas de las distopías que han abierto las puertas del género a muchos jóvenes lectores son los “Los juegos del hambre”, de Suzanne Collins, o “El corredor del laberinto”, de James Dashner.

Biblioteca CRA

¿Conoces el potencial que tiene la fotografía como estrategia de aprendizaje?

Cuando se habla de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) en la enseñanza, la imaginación visualiza inmediatamente aulas con ordenadores conectados a Internet y pantallas digitales. Sin embargo, hay otras formas de trabajarlas, entre ellas, la fotografía.

Una de las características esenciales de la fotografía es su rol de testigo y prueba gráfica de la realidad. Es un arte que tiene como rol captar; no solo la belleza de las cosas, sino aquello que se quiere mostrar o denunciar, que es molesto y que –muchas veces– es hasta difícil de observar.

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